(Máscaras) El sufridor.
…”la cara también es un sistema de señas, y es el mejor que tenemos para las emociones: un sistema de señas universales involuntarias, es decir que es muy valioso, porque no lo hacemos a propósito; pero muchas de las expresiones sí que se pueden hacer deliberadamente, lo que nos puede llevar a que una cara nos engañe. Todo el mundo puede hacer una sonrisa, pero hay unas diferencias muy sutiles –que te puedo mostrar- entre una verdadera sonrisa de disfrutar y una sonrisa social que es la que tenemos que poner cuando en realidad no estamos disfrutando. ”…
…“ ¿Pero por qué es el sistema de señales universal más importante que tenemos, para informar a otros miembros de otras especies de lo que nos sucede? Me imagino que durante el curso de la evolución era útil para las personas porque podía informar a los que me rodeaban de cuando estaba enfadado para que se alejaran, y también por mi cara de miedo cuando había algún peligro: un predador. Cuando me lo paso bien quería decir que quiero más, y cuando lo estoy pasando mal quiero que me ayuden. Incluso ahora que en el siglo XXI tenemos unas vidas más individuales y pensamos que quizá es mejor no saber cómo se siente todo el mundo, durante toda la historia de la evolución ha sido justo lo contrario: ha sido muy útil, ya que de otra manera no existiría. ”…
[ Paul Ekman, entrevista ]
Todos usamos máscaras. Valores equivocados producen la necesidad de “aparentar”. La sociedad impone sus valores, y los individuos tendemos a medirnos con estas unidades artificiales ante el riesgo de no dar la talla. Lo curioso es que tanto si das la talla como si no, la felicidad no parece asegurada. ¿Estarán estos valores equivocados?